Este domingo Selena Gomez llegó a la entrega de los SAG Awards derrochando elegancia con un vestido de Óscar de la Renta de color negro y un collar de diamantes valorado en un millón de dólares.
Sin embargo, en cuestión de segundos la actriz y cantante pasó de ser la viva imagen del glamour a protagonizar uno de esos momentos bochornosos con los que tienen pesadillas todas las celebridades al tropezar y caerse ante los fotógrafos presentes, que por supuesto inmortalizaron el momento para la posteridad.
Personal de seguridad la auxilió en el instante, mientras Selena, sin perder el estilo y sin moverse un cabello, se levantó y continuó su paso con los zapatos en la mano.
Más tarde, cuando subió al escenario para presentar al lado de Martin Short el premio a Mejor actriz de soporte, fue captada descalza para evitar otra caída y que ahora sí, sería frente a millones de televidentes.
El tropiezo no le quitó la sonrisa a la intérprete, que se dio tiempo de convivir con actores como Jaret Leto, Will Smith y Amy Ryan.







Galerías











