El cantante contó por primera vez, en una entrevista para el diario The Mirror, que en pleno auge de su carrera tuvo conocimiento de que un asesino a sueldo había sido contratado para “matarlo”.
“Nunca, nunca dije esto públicamente antes, pero me pusieron un sicario para matarme”, mencionó el cantante.
Esta información no salió a la luz en su momento debido en gran parte a que él no quiso recurrir a las autoridades en busca de ayuda y protección. En su lugar, decidió lidiar con la amenaza de una forma diferente sobre la que no ha querido dar demasiados detalles más que para aclarar que consiguió ponerle fin para siempre.
“Se acabó. Tengo amigos», ha sido todo lo que ha dicho al respecto.
Por esa misma razón, Robbie se alegra enormemente de que su carrera nunca haya terminado de despegar en Estados Unidos, donde no goza del mismo nivel de popularidad que en Reino Unido.
“Quería poder ir a todos los lugares con normalidad. Acá vivo en el anonimato y de verdad que disfruto de él. Cuando pienso en regresar a Reino Unido, me doy cuenta de que allá no lo tengo y eso me pone ansioso y me deprime”.
Cabe mencionar, que no es la primera vez en que el artista habla respecto a situaciones que habrían puesto en riesgo su vida. A fines de 2020, Williams contó que estuvo a punto de morir a causa de una intoxicación por mercurio y arsénico tras realizar una dieta estricta rica en pescado.