Cuando se pulsa el botón de repetir, estamos incitando al cuerpo de forma artificial a volver a un ciclo de sueño que puede ser profundo, podemos soñar en ese intervalo, pero sin tiempo para completar ese trance. En lugar de preparar al cuerpo para que se despierte, vamos a la dirección contraria. El resultado es que esa segunda alarma le puede hacer sentir más cansado.
Robert S. Rosenberg, director médico del Centro de Trastornos del Sueño en Prescott Valley (Arizona) dice sobre estos intervalos de diferentes alarmas cada 5 minutos: Se ralentiza su capacidad para tomar decisiones; hay un deterioro en la memoria y, en general, se ve perjudicado su rendimiento. Por ello, esto puede ocasionar somnolencia persistente durante el día. via GIPHYPODRÍA INTERESARTE: LAS MEJORES CANCIONES PARA DORMIR SEGÚN LA CIENCIA