Aquí estoy – Carne y hueso- si solo las rodillas no se torcieran y el cartílago no se rasgara y nada doliera y las lágrimas nunca cayeran de nuestros ojos … Pero por desgracia lo hacen y gracias a Dios por este importante recordatorio de que somos humanos. Me caí hace 2 noches en el escenario cuando literalmente sacaron una silla de debajo de mí por error y aterricé en el piso. Estuve en el concierto de anoche solo porque odio decepcionar. Sin embargo, hoy puedo ver a esta muñeca rota unida con cinta adhesiva y pegamento y necesita permanecer en la cama y descansar durante unos días para que pueda terminar el recorrido con una sonrisa en su rostro y de una sola pieza.¡Gracias por tu comprensión de París!