Por: Gio Ibarra

Mi adorada y crazy Lizzo compartió en IG su antes y después en un centro de masajes linfáticos y explicó con detalle lo que hay detrás de su transformación física.

“¡Trabajo muy duro!”, escribió. Su rutina incluye entrenar tres veces por semana, cardio diario, saunas, comer con déficit calórico, dejar el Starbucks lleno de azúcar, tener chef personal y hasta terapias como masajes linfáticos y terapia de madera. No, it wasn’t Ozempic. Fue esfuerzo real.
En entrevista con Women’s Health, Lizzo contó que su motivación vino de un dolor de espalda fuerte que la hizo repensar su relación con su cuerpo. Pero, como todo lo que hace Lizzo, su enfoque va más allá de la báscula: “No es una pérdida de peso, es una liberación”, dijo. Y también dejó en claro que no piensa ser juzgada si su cuerpo vuelve a cambiar.


Nuestra #AlfaArtista de Truth Hurts ya está preparando el lanzamiento de su próximo álbum Love in Real Life, con el que planea regresar con todo. En lo personal y en lo profesional, Lizzo está lista para gritarle al mundo: sí se puede —pero a tu ritmo y con mucho mucho amor propio.

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