website statistics
BLOG: Toño Esquinca
Empezar el día

Maestros, disciplinas espirituales y sabidurías ancestrales coinciden en decir que el comienzo de algo marca de manera muy importante cómo será lo que vendrá después. En cualquier cosa que hacemos, cómo la empezamos, es la semilla de lo que se espera en el crecimiento de esa planta; y qué más significativo que nuestro día a día.

La frescura de cada mañana es como un lienzo en blanco para volver a comenzar. Aunque lo veamos como algo cotidiano y sin importancia, la manera en la que empezamos el día es fundamental para lo que vamos a experimentar en él, pero si no nos damos cuenta de esto, podemos arruinarlo desde que amanecemos.

Desafortunadamente estamos acostumbrados a empezar quejándonos, hablando de todas las cosas negativas que vimos en el noticiero de ayer en la noche, o de los problemas que arrastramos. Usamos ese espacio clave de la mañana para ver pendientes o hacer reclamos, para comentar en el trabajo lo mal que seguimos, y los achaques que tenemos, incluso para hacer predicciones propias y a los demás, normalmente desfavorables, de lo que podrán esperar si hacen esto o aquello.

En fin que nos hemos convertido en súper especialistas de lo negativo, y de esta manera, queriendo o sin querer, en mensajeros de la oscuridad. Así comenzamos nuestros preciosos días ¡para después sorprendernos con lo mal que nos salió todo! O en el largo plazo, para seguirnos quejando y sentirnos víctimas de los problemas que tenemos o que se pusieron peor.

Estamos viendo sólo hasta donde termina nuestra nariz. Queremos arreglar las cosas a escalas enormes, pero no ponemos atención al paso uno. Somos nosotros los que creamos en el nivel más básico toda la película que vivimos en conjunto. Debemos aprender a ser más responsables en este sentido y si de nadie más que nosotros depende el cómo vamos a comenzar el día y el de los demás, que sea con mucha más conciencia.

Ser realista no es ser negativo. Todo lo contrario, podemos empezar con la más real de las verdades: que estamos vivos, y dar gracias por eso. Dar gracias por todo lo que tenemos que nos da contento, y también por lo que la vida no nos da o nos ha quitado, que podría ser un gran pesar.

Y si somos capaces, buscar algo que nos haga reír a carcajadas, y huir de los chismes, los comentarios negativos, las críticas destructivas, las opiniones sobre otros en su ausencia, y todo lo que ensucie el brillante capítulo diario que la vida en su bondad nos ofrece.

Entonces nos estaremos haciendo un gran bien y también a los otros, y es hasta entonces también que estaremos cooperando, de manera muy poderosa por cierto, a que lo que vemos todos los días vaya convirtiéndose, sutil pero fuertemente, en algo mucho más luminoso.

Lo más popular de Toño Esquinca...

>