Una noche que nadie vio venir

Ed Sheeran dejó el modo balada guardado.
El miércoles 14 de enero tomó el escenario de Jimmy Kimmel Live! con una misión clara.

Presentar por primera vez en vivo su sencillo ‘Drive’.
Y hacerlo acompañado de una banda de alto voltaje.

El tema forma parte del soundtrack oficial de la película F1.
Desde el primer acorde, la vibra cambió por completo.

Una alineación de fantasía

Sheeran no llegó solo.
Llegó con un dream team del rock.

Dave Grohl tomó la batería.
El líder de Foo Fighters marcó el pulso con potencia quirúrgica.

Rami Jaffee, también de Foo Fighters, se sentó en los teclados.
La base sonora creció y se volvió épica.

Ed Sheeran cambió la acústica por guitarra eléctrica.
‘Drive’ pidió distorsión.
Y él respondió.

John Mayer entra al carril rápido

El escenario recibió a John Mayer en la guitarra.
El solo elevó la intensidad del show.

Junto a él apareció Blake Slatkin, también en guitarra.
Pino Palladino sostuvo el bajo con elegancia brutal.

Slatkin y Mayer no solo tocaron.
Ambos figuran como coautores y coproductores del sencillo.

El ensamble sonó compacto.
Preciso.
Hambriento.

“Un verdadero tema de rock”

Ed Sheeran ya lo había adelantado.
‘Drive’ nació como una canción de rock sin rodeos.

La presentación en televisión lo confirmó.
Riffs afilados.
Batería explosiva.
Coros de apoyo que llenaron el estudio.

El tema rugió como un motor a fondo.
Perfecto para una película de velocidad.

Televisión con espíritu de estadio

El performance se sintió grande.
Muy grande.

El público respondió como si estuviera en un festival.
La energía cruzó la pantalla sin pedir permiso.

Sheeran demostró algo claro.
Su universo creativo no tiene carriles fijos.


🔍 Alfa Dato

‘Drive’ marca una de las colaboraciones rockeras más potentes en la carrera de Ed Sheeran y une a figuras clave del rock moderno en un solo escenario.

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