¿Te ha pasado que sales a trabajar y tu mascota se deprime, muestra ansiedad o llora tu partida? Te compartimos la historia de Shorty, un pug, que lloraba y la pasaba bastante mal cada que su dueño salía a trabajar. Marc y su esposa decidieron realizar un experimento para que Shorty no sufriera con la partida de su dueño. Por eso decidieron comprar un maniquí y disfrazarlo como Marc. Con su característica gorra y hasta los tatuajes que hicieron en una manga. ¿Funcionó? ¡Sí! Los dueños dicen que el maniquí convenció a Shorty y lo ayudó a superar su tristeza.  
Publicada por Lomunidad en Miércoles, 23 de septiembre de 2020
   

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