La banda estadounidense de metal cristiano Demon Hunter presentó una demanda contra Netflix, Netflix Studios y la promotora AEG Presents, argumentando que la marca KPop Demon Hunters genera confusión entre los consumidores debido a la similitud con su nombre artístico, utilizado desde hace más de dos décadas.

La agrupación sostiene que la enorme popularidad alcanzada por la franquicia animada, junto con su música, mercancía oficial y los planes para una gira internacional, ha provocado que su identidad comercial quede opacada.
De acuerdo con los documentos legales, la banda considera que existe una superposición directa entre los productos y servicios asociados a ambas marcas. Incluso aseguran que ya se han registrado varios casos de confusión entre el público, algo que utilizan como una de las bases principales de su reclamación.

Entre los ejemplos incluidos en la demanda destaca el de una persona que habría gastado cerca de 500 dólares en boletos para un concierto de Demon Hunter creyendo que estaba comprando entradas relacionadas con KPop Demon Hunters.
También se mencionan casos de usuarios en redes sociales y profesionales de la industria que habrían relacionado erróneamente a la banda con el exitoso proyecto de Netflix.

Para el grupo, estas situaciones evidencian que el crecimiento de la franquicia está afectando directamente el valor y reconocimiento de su marca.
Demon Hunter busca que la justicia impida a Netflix seguir utilizando el nombre KPop Demon Hunters para lanzamientos musicales, espectáculos en vivo y mercancía relacionada.
Además, la agrupación solicita compensaciones económicas y daños adicionales derivados del supuesto uso indebido de una identidad que, según argumentan, han construido durante más de 25 años.
Mientras Netflix continúa expandiendo el universo de KPop Demon Hunters, incluyendo planes de espectáculos en vivo y nuevos proyectos derivados.



























