¿Es culpa del amor o por qué subimos de peso cuando estamos enamorados?
La Universidad de Queensland, Australia, realizó un estudio en el que trabajaron por casi 10 años (2005-2014) con una muestra de 15,001 australianos. El estudio descubrió, entre otras cosas, que las mujeres entre los 20 y los 30, sin hijos, casadas o en una relación estable pesan más que las mujeres solteras.
¿Los motivos? La gente se adapta a los hábitos de vida del otro y estos no suelen ser los más saludables, de acuerdo con los científicos.
Por un lado, las mujeres tienden a comer más comidas altas en grasa y azúcares, desarrollando una distorsión en la percepción de los tamaños de las porciones. Esto lleva a que ingieran la misma cantidad que sus compañeros varones, sin darse cuenta.
Si vivimos solos es más posible que nos saltemos varias comidas pero al vivir en pareja somos más propensos a realizar cenas más abundantes.
Después de un largo tiempo de noviazgo, cuando el enlace afectivo se hace más fuerte, nos sentimos más seguros, apoyados y relajados. Estas modificaciones hacen que el estrés y la tensión se reduzcan significativamente y nuestro apetito aumente.







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